1
Que en Argentina estamos pasando una vez más, por un momento difícil, como ya hemos sabido pasar como sociedad, no es novedad.
Lo que sí és una novedad, al menos para mi, es que es la primera vez que me toca siendo adulto y emprendedor.
Nunca me gustó la idea de culpar al contexto, aunque confieso que en ciertas situacion si amerita. Siempre busco que podemos hacer de nuestro lado para superarnos a nosotros mismos. Por lo que durante los últimos años, estuve y estoy trabajando en ver cómo lograr “Jugar en otras ligas” con mi emprendimiento (o NTM). Puedo decir que logramos objetivos a medias. Armamos una estructura productiva mucho mayor a la que teníamos, pero no logramos generar la demanda esperada. Si…en el medio del camino las reglas cambiaron. Y van a seguir cambiando.
2
Fiel a la idea de siempre enfocarse puertas adentro, me encontraba un día más frente a la pantalla de la PC. La tenía dividida en dos. De un lado, las planillas de Excel abiertas, del otro, los informes del sistema.
Ya llevaba un rato en lo mismo, por lo que en un momento perdí la mirada en la pantalla, sumado a la música de fondo que sonaba, la mente no tardó nada en ponerse en blanco.
–¿Estás preparado para competir en otras ligas?-- esa pregunta me interrumpió en el viaje a la nada misma.
Claro, ahora que lo veo desde lejos, era el caldo propicio para que mi “yo interno”, encontrara espacio para volver a poner la cabeza a trabajar.
La respuesta a la que llegué fue que no. No estoy preparado para estas nuevas reglas.
Es fácil, un emprendedor que se gestó en los últimos 20 años, aprendio a trabajar con otras normas y lógicamente que si las cambian la forma de trabajar será otra.
Básicamente esas reglas buscaban fortalecer una industria nacional, por lo que todas apuntaban a que se fabrique y se venda de manera interna. Por decantación la ley de oferta y demanda también se “nacionalizó” en muchos sectores de la industria interna. Solo competiamos entre nosotros.
Hoy todo esto está cambiando. De alguna manera u otra, todos nos vemos afectados. Lo cual es razonable. Los tiempos para adaptarse a veces no son los mismos con lo que avanza el cambio. Muchos no llegan a adaptarse y muchos otros nos encontramos no pudiendo soltar del todo el “manual de reglas viejo”.
–Miralo como si fueses tuvieras un equipo de futbol– me interrumpio, ahora lo hacia mientras estaba pensando en todo esto.–Imaginate que estas jugando en una liga local y de repente cambian las reglas y pasas a jugar torneo internacional. ¿No deberias prepararte distinto para eso?– agregó.
No me sonó tan alocada la metáfora. Enseguida me acordé del último mundial de clubes. Sería como que esté manejando a River o a Boca y…no, me corrijo. Como si manejara a All-Boys o Morón y nos tocá competir en el Mundial de Clubes.
Sino quisiera pasarla y que me tengan para el cachetazo, si deberia prepararme para poder competir.
3
El contexto cambió y nuestras posibilidades para cambiarlo, solo nosotros, son bajas.
Pero lo que sí está a nuestro alcance es saber como utilizar estas nuevas reglas.
Deberia hacer esas dos cosas fundamentales que se dice en todos lados? Eso de ser más eficientes y optimizar todos los recursos que tenemos. Será facil? Por donde empiezo?
Y por lo que van estos dos años o esta ultimo año en que vengo sumergido en ese camino, me voy dando cuenta que formamos parte de una cadena.
Ahi se vuelve mas complejo, todos los que la forman deben buscar el mismo camino.
–Y entonces? Que tenes hacemos ahora?-- Otra vez me interrupia.-
Y entonces…no lo sé. En mi caso, cada vez que estoy puertas adentro, me voy metiendo más y más en nuestros números para lograr ese objetivo que llego a un punto donde me pregunto –Sabes que estas haciendo? Hacer eso mejorará el camino?--.
Creo que la respuesta solo la traera el tiempo. Las decisiones y los cambios a veces demoran más de lo que esperamos y a mi me suele gobernar la ansiedad.
Hay algo que de todas formas, es inevitable. Sigo con la metafora de futbol y mas Argentina,
En un momento debemos parar la pelota, levantar la cabeza y mirar la cancha completa.
Es la unica manera, al menos que encuentro para saber que no somos solos y que alrededor, hay mas que pateamos para el mismo lado.
Por ultima vez me interrumpe y con lo que mas le gusta hacer. Preguntar y borrarse. –Sabemos, todos, lo que hacemos?
